viernes, 24 de junio de 2011

Violencia Institucional: Terrorismo de CFE contra ciudadanos

Terrorismo de CFE contra ciudadanos
Arnulfo de la Cruz  La Comisión Federal de Electricidad (CFE) continúa aplicando sus métodos de terror contra los ciudadanos que adeudan recibos de luz, quienes ayer se vieron sorprendidos en Estrellas de Buenavista por una cuadrilla de 20 elementos que de manera arbitraria y prepotente cortaron la energía eléctrica por parejo. Desde las primeras horas de ayer los casi 8 mil habitantes del fraccionamiento fueron prácticamente madrugados, pues los trabajadores de CFE sin entablar algún diálogo y sin compasión, cortaron el suministro a todo aquel que tuviera algún adeudo con la paraestatal, así fuera de 50 pesos o de 40 mil. 
Pero lo que más molestia causó entre los habitantes fue que los obligaban a pagar lo que debían para poder restaurarles el servicio, acción que reprocharon pues dijeron ser tratados como si fueran delincuentes.
Afirmaron los habitantes que como plan con maña, sabiendo que ya los jefes de la casa se habían ido a sus actividades laborales y sólo estaban algunas madres de familia, fue que a partir de las ocho de la mañana los trabajadores de la CFE empezaron a cortar la luz en ese lugar en el kilómetro 5 de la carretera Buenavista-La Isla. Afirman que los trabajadores llegaron, tocaron las puertas de las viviendas para avisar que iban a cortar la luz a causa de los adeudos, los cuales dicen que son de 5 millones de pesos en ese fraccionamiento.

LLEVARON SU UNIDAD MOVIL

Con indignación por la arbitrariedad con la que habían actuado los empleados de la paraestatal, quienes ni siquiera le dieron tiempo a la amas de casa de llegar a un arreglo para evitar quedarse sin el servicio básico, no les quedó de otra que pagar su deuda o parte de ella en la unidad móvil que se instaló en la calle Osa Mayor del citado fraccionamiento.

Sin embargo la molestia fue mayor para aquellas personas que incluso sólo debían 50 pesos de luz, quienes no se salvaron del corte masivo, por lo que tuvieron que pagar, pero con la sorpresa que además tenían que pagar la reinstalación que tenía un costo de 97 pesos, es decir, les salía más caro el que le volvieran a reconectar el servicio que lo que debía. Mientras que otras personas tuvieron que endeudarse pues no contaban con el suficiente dinero para pagar lo que debían, ya que aún falta algunos días para la quincena. “Es una total arbitrariedad con la que están actuando estas personas, porque no somos delincuentes, estamos de acuerdo que tenemos un adeudo pero ahorita no tenemos mucho dinero para pagar los recibos porque nos vienen muy altos, la verdad que no se vale”, comentó la señora Magnolia Zamudio, habitante del lugar.

Por su parte Juan Ricardo García Solano, agente comercial I de la paraestatal, y quien era uno de los encargados del operativo, indicó que al fraccionamiento llegaron 20 trabajadores en 12 unidades  para realizar los cortes de la luz a todas aquellas personas que tienen un adeudo, y es que dijo, escogieron dicho desarrollo viviendístico “porque en promedio se tiene en promedio un adeudo de cinco millones de pesos”. Además que negó que haya habido prepotencia por parte de los empleados de la CFE, “lo que pasa es que las amas de casa le piden a los trabajadores que no les cortaran las luz, pero pues ellos sólo cumplen con su trabajo el cual era cortar el suministro de energía eléctrica”.


Pedían $97 más, por reconectar la energía eléctrica

Después de que cientos de personas del fraccionamiento Estrellas de Buenavista se dieron cuenta que empleados de la CFE les cortaron el suministro de la energía eléctrica por la falta de pago, la mayoría de ellos acudieron a pagar su adeudo, sin embargo cual fue su sorpresa que para que se les restaurara de nueva cuenta el servicio, tenían que desembolsar aparte, 97 pesos más. De acuerdo con el testimonio de algunos vecinos, más de 15 minutos tuvieron que esperar a los trabajadores de la paraestatal para que acudieran a sus hogares y les reinstalaran el servicio básico, e incluso señalaron que hasta tenían que andar tras de ellos para asegurarse de que así lo hicieran.
“Se está tratando de que el servicio se les restaure de manera inmediata, cuando normalmente tardamos un día, y se les cobra 97 pesos, pero si las personas pagan después de las tres la deuda que tienen difícilmente los reconectaremos porque los trabajadores se van, y sería hasta la mañana (hoy) que se haga”, señaló Juan Ricardo García, agente comercial I de la CFE.

martes, 7 de junio de 2011

Violencia Institucional: Carta ciudadana al Presidente y Congrecistas

México, D.F. a 3 de junio de 2011
 
 
ESTIMADOS PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA Y SEÑORES MIEMBROS DEL CONGRESO MEXICANO.
 
Como es de su pleno conocimiento, el caso de Mexicana de Aviación no ha sido resuelto. Como ciudadanos mexicanos preocupados por los derechos humanos laborales, más que instar, conminamos a todos ustedes, servidores públicos, a realizar a la brevedad posible todo lo relativo y conducente para que vuelva a volar Mexicana de Aviación, por el bien de 8,000 FAMILIAS AFECTADAS, por la reposición de 200,000 EMPLEOS INDIRECTOS (taxistas, comerciantes, agencias de viajes, empresas de servicios, proveedores, etc.), por los lugares a donde ya no se vuela, por la más frecuente disminución de oferta, y el alza abusiva de tarifas. Es ESENCIAL RESOLVER LA SITUACIÓN LABORAL DE MEXICANA DE AVIACIÓN, porque recuperándose plenamente esta compañía, recuperamos espacios perdidos en el extranjeros, por nuestros paisanos en el extranjero, que preferían el servicio de Mexicana, por MÉXICO, POR HUMANIDAD, PORQUE EL PERSONAL DE MEXICANA DE AVIACIÓN ES ESPECIALIZADO y le han cerrado las puertas en otras Aerolíneas, por ello a todos los ciudadanos mexicanos a quienes nos interesa y preocupa la mala situación económica de nuestra patria por tantos empleos perdidos, demandamos su inmediata asistencia a fin de hacer esto posible también en los tiempos más inmediatos que sea posible.
 
Asimismo reiteramos que a ustedes compete vigilar la puntual e informada actuación de funcionarios del Ejecutivo como lo es el Sr. Javier Lozano Alarcón, para que saliendo de su incompetencia y su falta de interés por el respeto a los derechos humanos laborales, se resuelva rápida y puntualmente, entre otras, la situación laboral de los trabajadores de Mexicana de Aviación y todos l@s mexican@s cuyo medio de subsistencia depende de la recuperación de dicha empresa.


Violencia Institucional: Testimonio de esposa de preso político del SME en plantón en el Zócalo de la Ciudad de México

Radio SME

Mi nombre es Silvia Rosales, yo soy esposa de uno de los que están aquí en el movimiento y de uno de los que están como presos políticos, los últimos once que tomaron como reos, que en realidad ni lo son. Los acusan de motín, de robo, los acusan de otras cosas. Esto es muy crudo, muy duro.

Desde que empezó el movimiento ha sido tragedia, tras tragedia. Fue muy duro el día que yo alcancé a ver en la tele, mi marido acababa de salir de trabajar, estaba en la termoeléctrica, se había aventado dos turnos y yo vi en la televisión cómo nos arrebatan el trabajo. Fue muy duro para nosotros, yo no entendía nada del sindicato, no sabía mucho de su trabajo. Mi marido apenas iba a cumplir cinco años, él tardó 20 años para entrar. ¡No ganaba el mega-sueldo que ellos decían! Mi marido ganaba 174 pesos diarios y tenía una pocas prestaciones. Nosotros no teníamos casa propia, todo mundo sabe que rentábamos. No tenemos el mega-coche que todo mundo dice que tenemos, no es cierto.

Mi marido había veces que no lo veía para nada, el trataba de subir en el escalafón. Un hombre muy trabajador. Desde el primer día que nosotros tuvimos que enfrentarnos a eso, el agarró su cajita de botana para salir adelante.

Fue un golpe tan duro. En este momento estamos sufriendo las consecuencias del gobierno que nos acusa de muchas cosas. Es tan difícil ver que los tienen ahí encerrados. Ellos son inocentes. En ningún momento ellos agredieron a nadie. Los once que están ahí llegaron después que había pasado todo, dijeron que quemaron carros, no es cierto, alguien los mandó a quemar porque los carros eran de los compañeros. Eso es mentira, en ningún momento ellos agredieron a alguien. Cuando los acusan, a un ingeniero le robaron la computadora, le pegaron.

Para nosotros desde que les quitaron el empleo ha sido duro. Todos son hombres trabajadores, mi marido no toma, no fuma. Creo que en toda la colonia lo pueden ir a verificar. Él nunca golpea a nadie, nunca agrede a nadie, es un hombre trabajador y no se mete con nadie.

¿Cómo se llama él y dónde trabajaba?

Él estaba en la termoeléctrica de Lechería y se llama Hugo Medina Rodríguez.

Para mí es tan doloroso como no te puedes imaginar, ¡Y con una impotencia tan tremenda! Nosotros sabíamos en lo que nos metíamos, no nos arrepentimos. Ni modo, nos tocó esto y vamos a vivir con dignidad.

¿Desde que a él lo detuvieron…?

Lleva un mes

¿Cómo le han hecho para sobrevivir?

Nos han ayudado económicamente los compañeros, lo que pueden botear. El sindicato nos ha apoyado. Lo que tú vez, gracias a dios, aquí tenía una fuente de trabajo honesta que estábamos haciendo aquí. Junto con cuatro compañeros más hemos salido adelante.

¿Cuál es su situación jurídica?

Tiene abogados, pero todo esto es un proceso, no sabemos cuándo van a salir.

¿Qué le diría a la población en general de lo que está padeciendo su esposo?

Que no sigan en ese estado de confort, que no estén en una esfera y no se conformen a medio comer, medio vivir. Que tengan conciencia y tengan dignidad. Porque a lo mejor se conforman con lo que tienen, pero que piensen que tienen hijos, tienen nietos. ¿y qué queremos para ellos? La verdad, hay mucha gente profesional, y yo te digo porque tengo una hija profesional, que no encuentra trabajo. Tengo otras dos que también tienen profesiones y están desempleadas. Todo es porque no alzamos la voz, no nos unimos, nos agarramos de la mano y nos portamos como hermanos como tendría que ser para luchar por un México diferente

Pacto Nacional: Marcha sin sentido

Carlos Cordero

La violencia, la inseguridad y el genocidio contra el pueblo de México  es producto de la guerra sucia –disfrazada de guerra contra el narcotrafico, la delincuencia organizada y el terrorismo- que el Departamento de Estado de los Estados Unidos le impuso a Felipe Calderón Hinojosa como requisito para reconocerlo como Presidente de la República debido al fraude electoral con que fue impuesto (en 2006) por las empresas extranjeras y los bancos transnacionales. Por lo tanto, la única forma de regresar la paz, la seguridad y la
estabilidad política a nuestro país consiste en:

1 Detener de inmediato esa guerra sucia del Gobierno de Felipe Calderón Hinojosa.
2 Dar a conocer la identidad y proceder a la inmediata expulsión de territorio nacional de todos los agentes de la CIA, la DEA y el FBI que la organizaron y la siguen promoviendo con cuantiosos recursos de todo tipo.
3 Negar el beneplácito a Embajadores cuya especialidad es el terrorismo y la desestabilización política de los países en que son asignados, como el nuevo “Embajador” del Departamento de Estados Unidos en México.
4 Denunciar y acabar con el “Plán Mérida” impuesto al Gobierno de Vicente Fox por el Gobierno terrorista de George Bush Jr.
5 Organizar el Tribunal Popular Ciudadano para someter a proceso penal a Felipe Calderón Hinojosa y a todos aquellos Diputados Federales y Senadores que lo han apoyado al aprobar leyes que favorecen la  legitimación y continuación de esa guerra sucia contra el pueblo de México; asimismo, someter a ese Tribunal a los Gobernadores que han accedido a implementar las medidas terroristas del Gobierno Federal; igualmente, someter a proceso a los “empresarios” que han apoyado de manera pública y notoria esa guerra sucia.
Es por eso que los ciudadanos y la opinión pública internacional deben saber que la marcha del poeta Javier Sicilia, que ya realiza hacia Ciudad Juárez, carece de sentido y de legitimidad porque en ninguna parte contempla los objetivos anteriormente señalados. Y es, al parecer, una marcha mas financiada por el Gobierno Federal de Felipe Calderón Hinojosa y la CIA que pretenden, por enésima vez, que el pueblo de México apoye esa guerra sucia de la cual el mismo pueblo es víctima.
Que les quede claro: el pueblo de México continuará defendiendo su soberanía política y económica y dará la lucha para recuperarlas de manera plena.

RESUMEN CONCLUYENTE SOBRE LA GUERRA SUCIA CONTRA EL PUEBLO DE MEXICO.

Autores intelectuales: el Departamento de Estado de los Estados Unidos (a través de sus agencias especializadas en desestabilización política y terrorismo domestico e internacional: CIA, FBI y DEA) y el Gobierno y la Monarquía de España.
Objetivos: Aterrorizar al pueblo de México. Crear el caos social para desestabilizar políticamente a nuestro país y poder declararlo “Estado fallido”. Tener argumentos para invadir México con los “Cascos Azules” de la ONU y, después, con la tropas piratas del Pentagono y la OTAN, para someter el Ejercito Mexicano, la Marina Armada de México y las Policías nacionales a mandos extranjeros. Resguardar en territorio mexicano -con tropas de la ONU y de la OTAN- a las grandes empresas y bancos transnacionales para evitar su expropiación por parte del pueblo de México. Impedir una nueva Revolución popular mexicana.
Autor material en México: Felipe Calderón Hinojosa, presidente de la República al servicio exclusivo de las empresas transnacionales y bancos extranjeros y simple títere del Departamento de Estado de los Estados Unidos y del Gobierno y la Monarquía de España. Le fue impuesta por la CIA como requisito indispensable para ser reconocido por el Gobierno de Estados Unidos como Presidente de México debido a la elección fraudulenta que lo llevó al poder.
Estrategia del Gobierno Federal para lograr sus fines perversos: Utilizar al Ejercito Mexicano y la Marina Armada de México en una guerra sucia contra el pueblo -disfrazada de “guerra contra el narcotrafico, la delincuencia organizada y el terrorismo”-, la cual ya dejó un saldo de 40 mil muertos en únicamente cuatro años.
Desprestigiar al Ejercito Mexicano y a la Marina Armada de México para poder quitarles el fuero militar y poner a los mandos militares ante los corruptos juzgados y tribunales civiles. Tratar de doblegar a los mandos del Ejercito Mexicano y la Marina Armada de México para que acepten mandos extranjeros; para que sirvan de manera exclusiva a los grandes intereses de las grandes empresas transnacionales y bancos
extranjeros, y para que acepten reprimir al pueblo mexicano.
Organización y mantenimiento, con impuestos públicos, de una costosísima campaña mediática destinada a “convencer” al pueblo de México para simpatice y haga suya esta “guerra” que solo es de Felipe Calderón Hinojosa y sus secuaces. Fomentar la desconfianza y el odio entre las personas y las familias mexicanas tratando de convertir a los ciudadanos en soplones al servicio de esta guerra sucia.
Seguir al pie de la letra todas las indicaciones del Pentágono, la CIA, la DEA y el FBI. Cómplices de Felipe Calderón Hinojosa: Grandes empresarios “mexicanos” subordinados económica y financieramente a Wall Street. Grandes empresas transnacionales y bancos extranjeros, como el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios. El Consejo Coordinador Empresarial.
La jerarquía eclesiástica de México (Cardenales, Obispos, Arzobispos, etc.). Agentes “mexicanos” de la CIA, la DEA y el FBI disfrazados de “intelectuales”, “periodistas”, “artistas”, “académicos”. (Se les conoce porque son quienes apoyan de modo abierto y públicamente la guerra sucia de Felipe Calderón y sus secuaces contra el pueblo de
México y porque promueven la falsa democracia del dinero, la corrupción y los partidos políticos impuesta por la CIA.) Diputados federales y senadores que suben a la tribuna o votan a favor las iniciativas que en materia de “seguridad” envía Felipe Calderón Hinojosa al Congreso de la Unión. Gobernadores que respaldan esta guerra sucia. Organizaciones civiles de membrete que “trabajan” en materia de “derechos humanos”, “seguridad”, la “violencia y el secuestro”, la “democracia” y que son financiadas desde el extranjero por “instituciones” controladas por la CIA, el FBI y la DEA- y cuyo objetivo es atacar de manera permanente al Ejercito Mexicano y la Marina Armada de México, tratando de desprestigiarlos frente a los ciudadanos. “Líderes” sindicales corruptos. Ministros de la Suprema Corte de “Justicia” de la Nación.
Por todo lo anterior, el pueblo de México, en ningun tiempo, bajo ninguna circunstancia y de ninguna manera puede estar ni estará al lado de Gobiernos terroristas, sean del partido que sean.

Violencia Institucional: Irrupción de policía federal al Centro de Derechos Humanos Paso del Norte


Boletín de prensa/ irrupción de policía federal al Centro de Derechos Humanos Paso del Norte

Ciudad Juárez, Chihuahua, a 5 de Junio del 2011

La Asamblea Juarense por la Paz con Justicia y Dignidad denuncia que hoy domingo 5 de junio la Policía Federal irrumpió en las instalaciones del Centro de Derechos Humanos Paso del Norte, organismo de la sociedad civil que participa activamente en la recepción de la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad encabezada por Javier Sicilia.

Las patrullas de la policía federal con números 12427, 13972, 13943, 13748 y 10573 se apostaron a las afueras de las instalaciones de la organización ubicadas en calle Francisco Portillo # 2307 de la colonia división del Norte y los elementos federales entraron por la puerta trasera del edificio.

Cabe señalar que para lograrlo, rompieron los candados de las puertas. Así, quedan por estimarse el costo y repercusión de los daños, aunque se aclara que también queda por revisarse el estado de los archivos, cuestión de suma importancia debido a las actividades del Centro de Derechos humanos Paso del Norte por la defensoría en Derechos Humanos que lleva a cabo.

Se pide a las ciudadanas y ciudadanos de Juárez, así como a los medios de comunicación y autoridades, se haga saber a la ciudadanía lo que aconteció. También se les pide, estén pendientes del desarrollo de este tipo de acciones ya que es muy probable que estos actos sean parte de las acciones de guerra sucia que se lleven en vísperas de la llegada de la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad.

De la misma manera, la Asamblea Juarense por la Paz con Justicia y Dignidad hace un enérgico llamado a que se esclarezca la situación ya que en esta coyuntura no se pueden admitir actos de esta naturaleza. Para ello, es importante que las autoridades correspondientes emitan su opinión al respecto.

Sin más, la Asamblea Juarense por la Paz con Justicia y Dignidad agradece el apoyo de la ciudadanía de Juárez y reitera su compromiso de acompañar la llegada de la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad, así como de llevar a cabo las mesas de diálogo de donde habrá de salir un acuerdo ciudadano de emplazamiento al gobierno y la clase política, este próximo viernes 10 de junio.

Atte.

Comisión de Comunicación y Medios de la Asamblea Juarense por la Paz con Justicia y Dignidad.
asambleajuarenseprensa@gmail.com
twitter@asambleajuarens
FB: asambleajuarenseporlapaz
www.asambleajuarense.blogspot.com
Telefono móvil 01 656 2 03 16 77

Reunión del 4 Junio y México Toma la Calle!

Estimados compañeros

Este sábado a la reunión de Bloque sólo asistimos dos personas. Como en las pasadas y también poco concurridas reuniones hablamos sobre el país y sobre estrategias no violentas de resistencia como las elecciones nacionales independientes o una huelga de no pagos. Mientras estos son temas importantes, en realidad, las últimas reuniones se han dado muy en el aire a la falta de asistencia. 

Les escribo porque la reunión fue gratamente opacada por la "asamblea" que se congrego a las 5 de la tarde en el Monumento de la revolución. Se reunieron aproximadamente 50 personas, muchos que ya se habían reunido antes en el zócalo por una convocatoria en Facebook . Ellos, desde similares y diferentes perspectivas a la gente que ha asistido a las reuniones de Bloque, buscan "una revolución no violenta" "un cambio de regimen" están en contra del "partidismo y la politica electorera" "de la violencia". 

Mientras que la composición de los reunidos es diferente a las reuniones iniciales de Bloque, en el sentido de que en proporción hay más jóvenes y mujeres, más estudiantes y oficinistas que obreros, son personas que buscan organizarse para generar un cambio. Algunos ya están organizados en derechos humanos, cultura de resistencia, grupos ciudadanos o militan en organizaciones políticas. Según lo que nos reunió inicialmente me parece que es un deber que nosotros mismos asumimos, el entablar un dialogo con aquellos que se desean organizar para ver si construimos un poco de unidad y consenso.

El miércoles algunos de los congregados se reunirán para elaborar una declaración sobre lo que ya se discutió. El viernes se reunirán a las tres y media en el monumento para ir al zócalo y mostrar su solidaridad con la firma del Pacto que ha impulsado Sicilia. Y el sábado han prometido reunirse otra vez para continuar construyendose. De manera personal, y sin desear representar a ninguna otra persona de Bloque les invito a participar este viernes y sábado. Al final del correo les dejo la información sobre la lista de correos que ellos han generado para informar sobre lo que en sus reuniones suceda.

En cualquier caso, Bloque se seguirá construyendo. La próxima reunión seria el sábado 18 de Junio, donde y cuando siempre.

Saludos

A

sábado, 28 de mayo de 2011

México: Imperialismo, Banqueros, Guerras contra las Drogas y Genocidio

 James Petras

Mucho se ha escrito sobre la guerra contra las drogas en México y sobre su “casa de los horrores”, de los esfuerzos del gobierno mexicano respaldado por Washington para combatir la batalla bestial entre los cárteles rivales del narco por el control de este lucrativo negocio. Pero como James Petras revela claramente, nadie está seriamente interesado en erradicar el problema. Baste con decir que en épocas de profundas crisis, la supervivencia misma del sistema financiero de Estados Unidos –y, a través de él, la del sistema bancario mundial- está íntimamente ligado a la liquidez que genera la “industria de la droga”.

En mayo de 2011 investigadores mexicanos descubrieron otra fosa común clandestina con docenas de cadáveres mutilados, elevándose el número total de víctimas a 40,000 muertos desde que en 2006 el régimen de Calderón anunció su “guerra contra el narcotráfico”. Apoyándose en asesores, agentes y armamento, la Casa Blanca ha sido el promotor principal de una “guerra” que ha diezmado completamente la sociedad y la economía mexicanas.

Si Washington ha sido el motor fundamental de la guerra del régimen, los bancos de Wall Street han sido los principales instrumentos para asegurar las utilidades de los cárteles del narco. Cada banco importante de los Estados Unidos ha estado decisivamente implicado en el lavado de cientos de miles de millones de dólares en utilidades de la droga, durante la mayor parte de los últimos diez años.

El descenso de México a este infierno ha sido maquinado por las instituciones financieras y políticas dirigentes de Estados Unidos, cada cual apoyando “uno u otro lado” en la sangrienta “guerra total” que no perdona a nadie sin respetar lugares ni momentos. Mientras que el Pentágono arma al gobierno mexicano y la Agencia de Combate a las Drogas estadounidense (DEA) pone en vigor “la solución militar”, los mayores bancos de E.U. reciben, lavan y transfieren billones de dólares** a las cuentas de los señores del narco, que entonces adquieren

El Descenso de México al Infierno

Todos los días, veintenas, si es que no cientos de cadáveres, aparecen en las calles y/o son hallados en fosas comunes; mueren docenas asesinados en sus hogares, vehículos, transportes públicos, oficinas y aun hospitales. Centenares de víctimas conocidas y desconocidas son secuestradas y “desaparecidas”; niños en edad escolar, padres, maestros, médicos y hombres y mujeres de negocios son “levantados” a plena luz del día y se pide rescate por ellos o se les asesina como represalia. A miles de trabajadores migrantes se les secuestra, roba, se exige rescate por ellos, se les asesina y ya hay pruebas de que a algunos se les vende para el tráfico ilegal de órganos. Las policías se atrincheran en sus comisarías; los militares, si es que llegan, desahogan su frustración contra ciudades enteras, matando a más civiles que a soldados de los cárteles. Cada día la vida gira en torno a no engrosar la lista diaria de muertes; las amenazas acechan por doquier, las bandas armadas y patrullas de soldados disparan y asesinan con verdadera impunidad. La población vive entre el miedo y la ira.

El Tratado de Libre Comercio: Las Chispas que Originaron el Infierno.

A finales de los 1980s, México estaba en crisis, pero el pueblo escogió una salida legal: eligieron a un Presidente, Cuauhtémoc Cárdenas, basándose en su programa nacional para promover la revitalización económica de la agro y la industria. La élite mexicana, dirigida por Carlos Salinas, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), tomó otra decisión y subvirtió la elección, negando su victoria al electorado. Las protestas pacíficas masivas fueron ignoradas. Salinas y los siguientes presidentes mexicanos buscaron vigorosamente aplicar un tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, el TLCAN, el cual no tardó en llevar a la quiebra a millones de agricultores, rancheros y pequeños empresarios mexicanos. La devastación produjo la huida de millones, ahora como trabajadores migrantes. Los movimientos de deudores rurales florecieron y decayeron, fueron cooptados o reprimidos. La miseria de la economía legal contrastaba con la escandalosa riqueza de los traficantes de droga y de seres humanos, que generó una demanda creciente de auxiliares bien pagados como soldados de los cárteles. Los gángsters regionales del narco y su gente emergieron de la prosperidad local.

En el nuevo milenio surgieron movimientos populares y una nueva esperanza electoral: Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Para 2006 un movimiento electoral pacífico y de vastas proporciones prometía reformas socioeconómicas substanciales para “integrar a millones de jóvenes resentidos”. En la economía paralela, los cárteles del narco se expandían y beneficiaban de la miseria de millones de obreros y campesinos marginados por la oligarquía mexicana, que se dedicaba a saquear el erario, a la especulación inmobiliaria, robar a la industria petrolera y crear enormes monopolios privatizados en los sectores de la comunicación y la banca.

En 2006 millones de votantes mexicanos vieron nuevamente frustrada su victoria electoral: se derrumbó la última mejor esperanza de una transformación pacífica. Respaldado por el gobierno de Estados Unidos, Felipe Calderón se robó la elección y procedió a lanzar la estrategia de la “Guerra contra el Narcotráfico” que le estaba dictando Washington.


La Estrategia Militar Ocasiona el Escalamiento de la Guerra contra las Drogas: Las Crisis de la Banca Ahonda los Lazos con los Narcotraficantes

La escalada masiva en el número de homicidios y en la violencia en México comenzó con la declaración de una guerra a los cárteles del narcotráfico por Felipe Calderón, presidente por fraude electoral, siguiendo una política promovida inicialmente por la administración Bush y hoy sólidamente respaldada por el régimen Obama-Clinton. Más de 40,000 soldados mexicanos llenaron las calles, pueblos y barrios, asaltando con violencia a los ciudadanos, especialmente a los jóvenes. Los cárteles respondieron incrementando sus ataques armados a las policías. La guerra se extendió a todas las ciudades principales y a lo largo de grandes carreteras y de caminos rurales; los asesinatos se multiplicaron y México se sumió todavía más en un infierno dantesco. Entre tanto, el régimen de Obama “refrendó” su apoyo a una solución militar a ambos lados de la frontera: más de 500,000 inmigrantes mexicanos fueron detenidos y expulsados de Estados Unidos y se multiplicaron las patrullas fronterizas fuertemente armadas. Las ventas transfronterizas de armas aumentaron exponencialmente. El “mercado” estadounidense de productos agrícolas y artículos mexicanos se encogió, ampliando todavía más la reserva de reclutas para los cárteles mientras se elevaba la oferta de armas de alto poder. Las políticas sobre drogas y armas de la Casa Blanca fortalecieron ambos bandos en el siguiente ciclo asesino maníaco: El gobierno de E.U. armó al régimen de Calderón y los fabricantes de armas norteamericanos vendieron armas a los cárteles en ventas tanto legales como clandestinas. La demanda de drogas en Estados Unidos ya sea estable o en aumento, y las ganancias casi obscenas derivadas del tráfico y de las ventas, siguieron siendo los factores primarios para impulsar la brutal oleada de violencia y desintegración social en México.

Las ganancias de las drogas, en su sentido más básico, están aseguradas a través de la capacidad de los cárteles para lavar y transferir miles de millones de dólares a través del sistema bancario estadounidense. La escala y el alcance de la alianza entre la banca de Estados Unidos y los cárteles del narcotráfico sobrepasan cualquier otra actividad económica del sistema bancario privado de ese país. De acuerdo con registros del Departamento de Justicia de E.U., un solo banco, el Wachovia Bank (ahora propiedad de Wells Fargo) lavó $378,300 millones de dólares entre el 1° de mayo de 2004 y el 31 de mayo de 2007 (The Guardian, 11 de mayo de 2011). Todos los grandes bancos en Estados Unidos han actuado como socios financieros activos de los sanguinarios cárteles del narco, entre ellos el Bank of America, Citibank y JP Morgan, y bancos extranjeros con oficinas en Nueva York, Miami y Los Ángeles, así como en Londres.

Mientras la Casa Blanca paga al estado y al ejército mexicanos para matar a mexicanos sospechosos de narcotráfico, el Departamento de Justicia estadounidense impone una multa relativamente tibia a Wachovia Bank, principal cómplice financiero de este sanguinario negocio, exime a sus funcionarios de cualquier tiempo en prisión y permite que casos trascendentes prescriban.

La principal agencia del U.S. Treasury (equivalente a la Secretaría de Hacienda de Estados Unidos) designada para investigar el lavado de dinero, la Subsecretaría de Inteligencia Financiera y de Combate al Terrorismo, ignoró deliberadamente la colaboración flagrante entre los bancos estadounidenses y los narcoterroristas, concentrando casi todos sus recursos y personal en imponer y hacer cumplir sanciones contra Irán. Durante siete años, el Subsecretario de Hacienda Stuart Levey aprovechó su autoridad como titular de esa agencia de Inteligencia Financiera y de Combate al Terrorismo para apoyar la falsa “guerra al terrorismo” de Israel contra Irán, en lugar de cerrar las operaciones de lavado de dinero de Wachovia Bank con los narcoterroristas mexicanos. En este tiempo, se estima que tanto los cárteles como el ejército han asesinado 40,000 civiles mexicanos.

Sin el armamento y servicios financieros estadounidenses que apoyan tanto a ilegítimos regímenes mexicanos como los cárteles del narco, no podría existir ninguna “guerra contra las drogas”, no habría masacres ni terrorismo de Estado. Los simples actos de dejar de inundar a México con productos agrícolas de E.U., baratos precisamente por estar subsidiados; y descriminalizar el uso y la compra de cocaína dentro de Estados Unidos, eliminaría la reserva de soldados para los cárteles formada por tanto campesino mexicano arruinado y cortaría drásticamente las ganancias y la demanda de drogas ilegales del mercado estadounidense.



Los Narcotraficantes, Los Bancos y la Casa Blanca

Si los principales bancos de Estados Unidos integran la maquinaria financiera que permite operar a los imperios multimillonarios de las drogas, La Casa Blanca, el Congreso Estadounidense y las fuerzas de seguridad (las diferentes agencias policíacas) son los protectores fundamentales de esos bancos. Pese al profundo involucramiento, a todos los niveles, de los bancos importantes en el lavado de billones de dólares* en fondos ilícitos, los “arreglos judiciales” perseguidos por los fiscales estadounidenses no llevaron a prisión a ningún banquero. Un convenio judicial consistió en una multa de 50 millones de dólares, menos del 0.5% de las ganancias de $12,300 millones de dólares de uno solo de estos bancos (el Wachovia/Wells Fargo) en 2009 (The Guardian, 11 de mayo de 2011). Pese a la muerte de decenas de miles de civiles mexicanos, el Poder Ejecutivo de Estados Unidos instruyó a la DEA y a los fiscales y jueces federales que impusieran ese “castigo” irrisorio a Wachovia por sus servicios ilegales a los cárteles del narcotráfico. Los funcionarios más destacados de la economía de los regímenes Bush y Obama, del tamaño de Summers, Paulson, Geithner, Greenspan, Bernanke y otros, son, todos, y desde hace largo tiempo, socios, asesores y miembros de los bancos y negocios financieros más prominentes implicados en lavar los miles de millones de las utilidades que producen las drogas.

Lavar dinero del narcotráfico es uno de los negocios más lucrativos de Wall Street; los bancos cargan elevadas comisiones por la transferencia de estas ganancias ilícitas, que entonces prestan a instituciones de crédito a tasas de interés muy por encima de lo que –si acaso- pagan a los narcotraficantes que depositaron los fondos. Bañados (literalmente) en estas ganancias “higienizadas”, estos colosos del mundo financiero de Estados Unidos pueden comprar fácilmente a sus propios funcionarios de elección popular para que les ayuden a perpetuar el sistema.

Todavía más relevante, y menos obvio, es el papel del dinero del narcotráfico en la última recesión financiera, sobre todo durante sus semanas primeras y más críticas.

De acuerdo con Antonio María Costa, Director de la Oficina de las Naciones Unidas sobre Drogas y Crimen, “En muchos casos, el dinero del narcotráfico (era) en el momento el único capital de inversión líquido… En la segunda mitad de 2008, la liquidez fue el principal problema del sistema bancario y por ende el capital líquido se volvió un factor importante… Los préstamos entre bancos provenían de fondos generados por el narcotráfico y otras actividades ilegales… (hubo)
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Conclusión

Hacia el final de la primera década del siglo veintiuno, se hizo claro que la acumulación de capital, por lo menso en América del Norte, está íntimamente ligado con el narcotráfico y con la violencia generalizada. Como la acumulación de capital depende del capital financiero, y este último depende de las utilidades del negocio multibillonario del narcotráfico, todo el andamiaje descansa en la “guerra total” por las ganancias del tráfico de drogas. En tiempos de profundas crisis la sobrevivencia misma del sistema financiero estadounidense --y a través de él, el sistema bancario del mundo entero—es inseparable de la liquidez de la “industria” de la droga.

En el nivel más superficial, la destrucción de las sociedades mexicana y centroamericanas –que abarcan más de 100 millones de seres humanos—es resultado de un conflicto entre cárteles del tráfico de drogas y los regímenes políticos de la región. A nivel subterráneo, lo que en verdad ocurre es un efecto multiplicador, de onda expansiva o de dominó relacionado con la colaboración de cada uno: los cárteles cuentan con el apoyo de los bancos de Estados Unidos para “realizar” sus ganancias; gastan cientos de millones de dólares en la industria del armamento estadounidense y otras para asegurar sus suministros, medios de transporte y mercados; emplean a decenas de miles de reclutas en sus vastos ejércitos privados y redes civiles y compran la obediencia de funcionarios políticos y militares en las dos franjas fronterizas.

Por su parte, el gobierno mexicano actúa como el conducto por donde pasan la Policía Federal y el Pentágono estadounidense, la Secretaría de Seguridad interior de E.U., y los aparatos políticos y judiciales antidrogas que llevan a cabo la “guerra”, poniendo así en riesgo las vidas, propiedades y seguridad de los mexicanos. La Casa Blanca se ubica en el centro estratégico de operaciones. El régimen mexicano provee los ejecutores de primera línea de tales operaciones.

De un lado de la “guerra contra las drogas” están los principales bancos de Wall Street; del otro, la Casa Blanca y sus estrategas militares imperiales y “en medio”, existen 90 millones de mexicanos y 40,000 víctimas de asesinato, y contando.

Al recurrir al fraude político para imponer la desregulación económica durante los 1990s (= neoliberalismo), las políticas estadounidenses desembocaron directamente en la desintegración social, criminalización y militarización de la década actual. La sofisticada economía narcofinanciera se ha convertido ahora en la etapa más avanzada del neoliberalismo. Cuando los respetables se vuelven criminales, los criminales se vuelven respetables.

El Imperio, sus cínicos mandatarios y “conocedores” banqueros, son los autores de la situación de genocidio en México.


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*Sociólogo estadounidense graduado en la Universidad de Berkeley, donde en los 1960s, donde fue líder estudiantil y militante por los derechos humanos. Doctorado en Filosofía en la Univ. De California. Fue miembro del Tribunal Russel sobre la represión en América Latina. Actualmente es profesor emérito de Sociología en la Universidad de Nueva York en Binghamton.

**(son efectivamente billones, es decir, millones de millones de dólares. N. de la T.)
armamento moderno, pagan ejércitos privados de sicarios y corrompen números sin cuento de funcionarios políticos, policíacos y judiciales a ambos lados de la frontera.


*De nuevo, efectivamente millones de millones de dólares de los E.U.A. (N. de la T.)
indicios de que algunos bancos fueron rescatados de esa forma.” (Reuters, 25 de enero de 2009, edición estadounidense). Los flujos de capital de los narcotraficantes multimillonarios fueron la pieza clave para sacar a flote a Wachovia y a otros bancos principales. En una palabra, ¡los narcos multimillonarios salvaron del desplome al sistema financiero capitalista!



Artículos relacionados:
  • La Alianza para la Seguridad y la Prosperidad: el TLCAN Militarizado (Security and Prosperity Partnership: Militarized NAFTA, por Stephen Lendman, Laura Carlsen y Constance Fogal, Voltaire Network, 27 de marzo de 2010.
  • La Desestabilización de México (Destabilizing Mexico, por Richard Skaff, Voltaire Network, 17 de marzo de 2009.

viernes, 6 de mayo de 2011

Violencia Institucional: 2012, el despertar

Gerardo Fernández Casanova

“Que el fraude electoral jamás se olvide.
Ni tampoco los miles de muertos inocentes”

El grado de descomposición que registra la sociedad mexicana muestra los síntomas de una enfermedad terminal. La disyuntiva es clara: o cual Ave Fénix renace de sus cenizas, o se verá cancelada su vigencia en cuanto que nación independiente y soberana. Desde distintos ángulos se manifiesta el hartazgo respecto del estado de las cosas; la protesta toma cuerpo y se expresa de muchas maneras, abarcando a casi todos los sectores sociales. El clamor trasciende las fronteras y en el mundo entero se muestran expresiones de solidaridad con los movimientos locales. 
Al reclamo social el régimen responde con la amenaza de una mayor militarización para reprimirlo. Está en ciernes una Ley de Seguridad Nacional que, de aprobarse, instauraría el régimen militar con la figura de un presidente civil. Un autogolpe de estado, al estilo de Fujimori en Perú o de Bordaberri en Uruguay. El proceso legislativo que ha seguido el proyecto habla de su tortuosidad: La iniciativa enviada por Calderón al Senado es modificada y aprobada, por consenso, con la eliminación de los artículos que facultarían al Ejecutivo para decretar el estado de sitio sin requerir la autorización del Congreso cuando, a su criterio, se presentase alguna amenaza a la seguridad interior por alteraciones del orden público, sea por movimientos sociales de carácter electoral, laboral o de casi cualquier otra índole.
El proyecto de ley corregido se envió a la Cámara de Diputados para su revisión y, en su caso, aprobación. Es en esta instancia que, mediante una muy oscura negociación, la bancada del PRI de corte señaladamente peñanietista impulsa una nueva modificación que restablece los artículos que los senadores habían eliminado, con la intención adicional de someterlos a votación del pleno por la vía rápida con los votos del PRI y el PAN, atropellando el reglamento legislativo. Huele a diputados maiceados por Televisa a través de la bolsa electorera de Peña Nieto. El asunto amenaza en convertirse en un nuevo detonador de la protesta nacional. Tal engendro no puede pasar.
Por hoy no voy a abundar más. Prefiero acudir a la imagen del artista gráfico. Adolfo Mexiac –un alma joven envuelta en recio cuero de ochenta años- es el autor del mundialmente célebre grabado Libertad de Expresión, aquel que muestra el rostro de un hombre con la boca encadenada y la expresión de la impotencia en la mirada, que fue adoptado como símbolo de los movimientos juveniles de 1968 en el mundo. De su buril –formado en el legendario Taller de la Gráfica Popular- crea el grabado Amanecer, que retrata, con la aguda percepción del artista comprometido, el ánimo del pueblo mexicano de estos días. Un hombre en actitud de incorporarse, con el machete a media altura, sea como instrumento de trabajo para beneficiar la tierra, o como arma para defenderla junto con la vida. La imagen dice más que mil palabras.


Acción Sobre Vacío

Compartimos con todos el siguiente proyecto, Acción Sobre Vacío, derivado de la base de incidentes violentos ocurridos en México .

La idea es unir esfuerzos para recordarle a la sociedad civil y de paso al gobierno, que el número de victimas que ha cobrado la violencia en el país es más que un número, son personas, son hombres,mujeres, adolescentes, niños, ancianos, familias enterasLa propuesta es enviar por cada desaparecido una carta desaparecida, un sobre vacío, a los Pinos. 

Violencia Institucional: El peligro sigue

Tomás Oropeza Berumen

La amenaza de las reformas estructurales sigue pendiendo sobre la cabeza del pueblo mexicano. No se ha conjurado el peligro de que sean aprobadas.

Por ahora eso depende de la conveniencia de los partidos políticos y sus legisladores. De los cálculos que habrán de tomar de cara a las elecciones de julio en el Estado de México y las federales del 2012 en las que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se considera como el más probable triunfador dada la debacle del régimen de facto del Partido Acción Nacional y los bandazos del Partido de la Revolución Democrática.

Por el momento la coyuntura preelectoral ha inhibido a la facción de politicastros del PRI que hasta hace unos días estaba decidida a “pagar los costos políticos” de aprobar las anticonstitucionales reformas laboral y de Seguridad Nacional promovidas por los diputados vinculados al gobernador del estado de México, aspirante presidencial del grupo Atlacomulco Enrique Peña Nieto, para hacer trizas las conquistas obreras y entregar el poder al ejército mexicano e imponer un régimen cívico - castrense en el país.

El PRI se dividió ante la amenaza del voto de castigo en las urnas donde los trabajadores podrían desquitarse dando sus votos al economista Alejando Encinas, candidato de los partidos del Trabajo (PT), Convergencia y de la Revolución Democrática (PRD) -luego de que se deshizo la alianza que el presidente nacional del sol azteca fraguara con Felipe Calderón.

Las dos reformas aludidas largamente esperadas por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el gran capital no se han descartado gracias a la movilización popular sino solo están suspendidas por consideraciones tácticas de los priístas, quienes se dividieron a la hora de asestar la puñalada contra la clase trabajadora y el país.

Los senadores priistas Francisco Labastida y Manlio Fabio Beltrones menos torpes que el grupo de diputados de Peña Nieto anunciaron que no dejarían pasar en el Senado las reformas en el Senado y eso detuvo la puñalada trapera contra el pueblo mexicano.

En el caso de la reforma laboral los diputados anunciaron que llevarán a cabo una consulta para decidir su destino, sin que quede claro a quienes se consultaría, de cuanto sería la muestra, etc. Y en cuanto a los cambios a la Ley de Seguridad, no hay que descartar que estos se aprueben en alguno de los dos periodos de sesiones que quedan por realizarse en lo que resta del año.

La gran cantidad de críticas a ambos proyectos desde la izquierda socialdemócrata y las débiles protestas del sindicalismo neocharro jugaron su papel, pero no contribuyen a crear una fuerza política independiente y opuesta al capital con capacidad para protagonizar un movimiento nacional de protesta que modifique la correlación de fuerzas.

La reforma laboral que pretenden llevar a cabo la alianza PRI-PAN además de promover la subcontratación (outsorcing), la inestabilidad laboral, disminuir los salarios y precarizar –aún más el empleo- está encaminada a destruir los sindicatos y los contratos colectivos de trabajo (CCT) y con ello la base social de ese sector de la clase política, por lo cual se explica que el “sector obrero” del PRI se halla rebelado este primero de mayo contra la línea de Peña Nieto quien por lo que se está comenzando a observar podría dejar de ser el candidato priísta, dado que al interior de ese partido mafioso las contradicciones están al rojo vivo.

Por su lado el sindicalismo “independiente” y sus líderes, muchos de ellos con varias décadas en las dirigencias sindicales, como Francisco Hernández Juárez del sindicato de Teléfonos de México; Agustín Rodríguez Fuentes, del Stunam, etc. también se oponen a la reforma por razones similares. Pues los sindicatos les han servido como plataforma para llegar a cargos de elección popular y encaramarse en la clase política mexicana.

Los trabajadores desde luego que tienen muchas razones para rechazar la reforma laboral.
Saben que de aprobarse sufrirán una mayor explotación y dificultades infinitas para defenderse.

Dado el escándalo que produjo durante las últimas semanas el tema de la reforma a la Ley de Seguridad Nacional, este tema opacó al anterior pero no se encuentra desligado del mismo, pues lo que está en el fondo es una política para imponer un mayor control policiaco – militar y explotación capitalista sobre el pueblo mexicano.

Es necesario oponerse enérgicamente a la pretensión de Felipe Calderón de, mediante una burda violación a la Constitución Mexicana, adquirir la facultad para declarar el estado de excepción nacional o regional arbitrariamente.

Igualmente no debemos permitir que el ejército logre la aprobación de un marco legal que le permita realizar detenciones arbitrarias, catear domicilios, realizar espionaje y detenciones, tomar la justicia en sus manos. Ello nos llevaría a un retroceso sin parangón en la historia del país. Un escenario peor que el de la guerra sucia de los setenta. Sólo comparable con lo ocurrido hace décadas en países sudamericanos.

Si bien en la capital mexicana los trabajadores tanto del sindicalismo corporativo del PRI como de la Unión Nacional de Trabajadores y sindicatos combativos como el electricistas (SME) y muchos otros llevaron a cabo dos grandes manifestaciones contra la reforma laboral y la estrategia gubernamental de combate al narco, la realidad es que la clase trabajadora sigue actuando puramente a la defensiva.

En otras partes del país, como en el estado norteño de Chihuahua, uno de los más golpeados por la violencia del narco y el ejército, la clase obrera esta tan inerme y carente de organizacion de clase que el reciente 1° de mayo, la marcha conmemorativa fue encabezada por el gobernador priista César Duarte y la policía municipal. Despojando a decenas de miles de obreras y obreros de las maquilas del derecho a expresar su descontento y levantar sus reivindicaciones de clase en esa entidad militarizada donde la población repudia la presencia de los federales.

Testimonio Violencia Institucional: Volante de estudiantes de la UNAM convocando a la marcha nacional por la paz con justicia y dignidad

Cumpliendo con nuestro compromiso de dar foro a voces contra la violencia institucional difundimos la siguiente carta. Pueden encontrar su versión volante aquí.

miércoles 4 de mayo de 2011

En la UNAM también estamos hasta la madre

El narco y el gobierno, están convirtiendo nuestro país en un inmenso cementerio. Cada vez hay más fosas clandestinas, contamos ya con 40 mil asesinados, mil 226 niños entre ellos, cientos de desaparecidos, miles de familias destruidas, desplazamientos masivos, cientos de viudas y huerfanos, y quién sabe cuánto más tengamos que aguantar en medio de esta supuesta guerra contra el narcotráfico. Los de abajo ponemos los muertos y derramamos la sangre, mientras los de arriba, tanto grandes capos como los señores del gobierno, se benefician de diversas formas de la situación, aunque realmente las grandes ganancias del lavado de dinero y de la venta de armas, van directamente al otro lado de la frontera.

La “guerra contra el narco” no ha debilitado a los grupos criminales, por el contrario, los ha fortalecido. No hay iniciativas que limite, por ejemplo, su poder económico. Ahora mismo los grupos criminales dominan municipios enteros, controlan cuerpos policiacos y militares, hacen política abiertamente, aterrorizan y extorsionan más que nunca. Los pocos capos detenidos o asesinados, encuentran rápidamente su relevo en las estructuras criminales. En cambio, para el pueblo esta supuesta guerra sí ha significado un ataque brutal: cada vez más madres lloran la pérdida de sus hijos, cada vez más pequeños propietarios son despojados de sus pertenencias, cada vez más trabajadores son extorsionados y amenazados, cada vez más migrantes son secuestrados, robados, asesinados y arrojados a fosas clandestinas, y cada vez más jóvenes sin empleo ni educación son absorbidos por los cárteles de la droga para ser usados de carne de cañón, en una batalla que no extermina al narco, sino que militariza, despoja y envilece nuestra nación.

Llevamos más de 30 años de un neoliberalismo salvaje, con un sistemático desmantelamiento de la protección social y el despojo de un sin número de empresas públicas, recursos nacionales y conquistas laborales. Se ha generado tanta competencia e individualismo, que las formas comunitarias de solidaridad están hoy muy debilitadas entre nuestra población. Todo ello ha significado un caldo de cultivo para la violencia, un escenario propicio para el florecimiento de todo tipo de grupos criminales, de extorsionadores y asesinos. Por lo tanto, combatir a la delincuencia sólo es posible si se lucha por un mundo mejor, que es posible y necesario.

Quien quiera saber los objetivos de esta guerra, que mire primero las consecuencias: cada vez mayor injerencia de Estados Unidos en nuestra vida nacional, una militarización en ascenso, persecución y muerte, principalmente contra defensores de derechos humanos y luchadores sociales en general, y un incremento de la violencia de los cárteles de la droga.

Aunque momentáneamente haya sido detenida, pretende ser aprobada la iniciativa de Ley de Seguridad Nacional, que no es más que el establecimiento de un gobierno militar pues, como se denuncia en la Jornada del 26 de abril, “concede al Presidente de la República la atribución de sofocar con el Ejército movimientos sociales, políticos, laborales y electorales, y decretar el estado de excepción en entidades o regiones del país”. ¿Contra quién va esta ley, contra el narco o contra el pueblo organizado? ¿Están dispuestos a poner a los militares por delante para gobernar? Si esa iniciativa pasa, ya podemos ver qué sigue: vendrán en aplanadora con la reforma laboral y fiscal, la privatización energética (petróleo, gas y electricidad), y todo aquello que puedan arrebatarnos.

Por ello, el llamado de Javier Sicilia a la movilización nacional que culmina el 8 de mayo con una marcha de CU al Zócalo adquiere especial significación. Es una oportunidad para decir ¡basta! ¡Basta de asesinatos! ¡Ni un muerto más! ¡Estamos hasta la madre de los gobierno corruptos! ¡Hasta la madre de los cárteles de la droga! ¡Hartos del desempleo, la pobreza y la desigualdad, caldo de cultivo de la violencia y la descomposición social!

Una oportunidad para exigir fin a la violencia de las extorsiones y los asesinatos, y fin también a la violencia del saqueo, el analfabetismo, el trabajo infantil, la desnutrición, el rechazo a los jóvenes, el desempleo y el minisalario. Estas dos expresiones de la violencia, sólo podrán erradicarse juntas, y para ello es imprescindible descarrilar el proyecto neoliberal, y modificar las bases mismas del actual sistema económico.

Es momento de unirnos en la exigencia de paz social. Pero de una verdadera, no la que pregonan los de arriba. Paz social para el gobierno de Calderón es tenernos callados y sumisos, mientras ellos y sus socios gringos nos despojan hasta del último de nuestros derechos y recursos naturales. Paz social para los narcotraficantes, es tener aterrorizada a la gente, para poder extorsionar, amedrentar, y aprovechándose de las enormes carencias, usando al pueblo como carne de cañón. En cambio, para la gente trabajadora, paz social es sinónimo de justicia, pues no hay paz si no hay empleo ni educación, sino se tienen los derechos mínimos que garanticen una vida digna.

Existe paz donde no hay secuestros, ni asesinatos, pero también donde no hay mineros sepultados por falta de medidas de seguridad como en Pasta de Conchos; donde no ocurren asesinatos industriales como los de la CFE, que envía a trabajadores inexpertos a sustituir a los del SME, y un número indeterminado de ellos muere en lineas de alta tensión. Violencia extrema, también significa que pueden morir 49 niños, como en la guardería ABC, sin que el gobernador de Sonora, el director del IMSS, ni los demás responsables sean juzgados; o que personajes que ordenan abusos sexuales contra campesinas inocentes, como Peña Nieto en Atenco, sigan gobernando tranquilamente.

“No más sangre” es la consigna que nos une. Conseguirlo implica que nos levantemos juntos, con toda nuestra firmeza, contra los grupos asesinos del narcotráfico, contra el gobierno criminal de Felipe Calderón, y contra este sistema económico atroz e injusto.

CGH-Ho Chi Minh

Moneros: NO + SANGRE

Compartimos el trabajo de distintos moneros en torno a la marcha nacional. Son imágenes de alta calidad, en caso quieran imprimirlas.








jueves, 28 de abril de 2011

Voces de la Marcha Nacional contra la Violencia



Voces de participantes en la Marcha Nacional contra la Violencia, convocada tras el asesinato del hijo del poeta Javier Sicilia.

domingo, 24 de abril de 2011

ACTA DE ACUERDOS de la reunión interna de BLOQUE del 23 de abril del 2011

ACTA DE ACUERDOS de la reunión interna de BLOQUE del 23 de abril del 2011 en el Monumento a la Revolución de la Ciudad de MéxicoSujeta a mejorías por parte de sus participantes. Asistencia: 5 participantes

Desarrollo de la reunión. 

Alrededor de nuestra lonas nos reunimos en el lugar de siempreLos temas de la reunión incluyeron la Reforma Laboral, la reforma a la Ley de Seguridad Nacional, el movimiento alrededor de Javier Sicilia, sindicatos y Derechos Humanos. 

Estamos hasta la madre
Los integrantes de Bloque se unieron al llamado de Javier Sicilia en contra de la violencia. Se continuará trabajando en torno a este movimiento buscando participar activamente el 8 de mayo.

Derechos Humanos, Sindicatos y Diputados traidores
Consideramos que las bancadas de senadores y diputados deben de reconocer el estado deplorable del trabajo en México. Se debe de iniciar una investigación a fondo sobre el estado de la economía y el trabajo. Al no hacerlo, los diputados y senadores incumplen con sus deberes constitucionales y traicionan a la país.

Tareas.

Todos en Bloque: Promover acciones en contra de la Reforma Laboral y la Violencia Institucional incluyendo:
  • Promover las convocatorias.
  • Circular información sobre la Violencia Institucional. Recordemos que el estado y los medios masivos de comunicación desinforman deliberadamente a la población, por lo que es nuestro deber moral informarnos. Recomendamos incluir el vinculo de BloqueMexico.Blogspot.com en correos electrónicos que mandemos sobre la Violencia Institucional para que todos nuestros contactos puedan hacer uso de la información que generamos.
    • Mandar información y opiniones sobre la violencia institucional en México a nuestro email para integrar a WikiDenuncia y Testimonios de Violencia Institucional. 

    MANIFIESTO DEL 1° DE MAYO


    FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL - MÉXICO  
    A NUESTROS HERMANOS DE CLASE,
    AL PUEBLO DE MÉXICO:

    Este 1° de Mayo de 2011, Día Internacional de los Trabajadores, al honrar y recordar a los Mártires de Chicago que fueron sacrificados en 1886, así como a los mineros de Cananea y a los obreros textiles de Río Blanco, asesinados en nuestro país, por demandar los derechos elementales que hoy forman parte de las legislaciones laborales del orbe, los trabajadores del mundo y particularmente los de México, debemos comprender que estamos inmersos en una época que no es favorable a quienes generan la riqueza: los trabajadores, hombres y mujeres, manuales e intelectuales.

    Las condiciones impuestas por el imperialismo, por medio del “Consenso de Washington” esconden, dentro del marco de la legalidad burguesa, la explotación cada vez más acentuada de los trabajadores; por el contrario, brindan protección a la burguesía, sobre todo extranjera, dueña de industrias, comercios y servicios, de bancos e instituciones financieras, y destruyen sin piedad logros que en el pasado constituyeron avances importantes en las condiciones de vida de los trabajadores y de sus familias.

    A pesar de que el neoliberalismo —impulsado por el capital financiero internacional, por medio del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial— ha fracasado rotundamente en el mundo entero, en México, los sectores empresariales y sus partidos políticos, se empeñan en seguir aplicando esas tesis lesivas para la inmensa mayoría de la población.

    Los gobiernos neoliberales, priístas y panistas, han provocado desempleo y pobreza, y condenado a millones de seres humanos a la miseria; en contrapartida, han logrado la concentración ilimitada de la riqueza en un brevísimo grupo de oligarcas nacionales y monopolios extranjeros. Con estos resultados, se ratifica la falsedad de la tesis que afirma que el mercado se autorregula, y se reafirma la necesidad de detener a los neoliberales y pugnar por el desarrollo económico independiente de México, con justicia social y democracia verdadera.

    En este contexto —de retrocesos en perjuicio de los trabajadores y de la nación—, el 10 de marzo de 2011, el grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI), presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de reformas a la Ley Federal del Trabajo, reglamentaria del artículo 123 constitucional. Anteriormente, el 18 de marzo de 2010, el Partido (de) Acción Nacional (PAN), por medio de su bancada, había presentado su iniciativa de reforma a esa misma ley, que es similar a la que el PRI suscribe.

    ¿Por qué consideramos que son negativas y perjudiciales para los trabajadores, las propuestas de reforma a la Ley Federal del Trabajo del PRI y del PAN?

    • Porque no mejoran las condiciones de trabajo ni las prestaciones para la clase trabajadora.

    • Porque mantienen la llamada “toma de nota”, que el gobierno utiliza para perseguir y reprimir a los sindicatos que no se pliegan a sus políticas.

    • Porque favorece al capital, al sector patronal, y disminuye considerablemente los beneficios al trabajador en salarios, prestaciones, horarios, tiempos de trabajo, descansos, etcétera.

    • Porque agrede a los trabajadores, sobre todo jóvenes, al establecer periodos de capacitación por 60 días sin seguridad de contratación, y el trabajo a prueba para principiantes por 30 días.

    • Porque instituye el trabajo por temporada, que en la práctica hará más fácil para el empresario el despido de trabajadores.

    • Porque legaliza la subcontratación (outsourcing) —que actualmente aplican muchas empresas, violando la legislación laboral— en complicidad con las autoridades.

    • Porque no respeta las garantías elementales de los trabajadores, propicia abusos de patrones y empresas, reduces salarios, y elimina prestaciones.

    • Porque debido a la presión de los patrones, que ha hecho suya la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, permite los despidos, reduce a sólo un año los salarios caídos del trabajador despedido, —aunque el juicio dure más tiempo—, lo que presiona al trabajador para que acepte cualquier indemnización, aun al margen de sus derechos, para beneficio de los empresarios.

    • Porque regresa a las prácticas del porfiriato, en las que el individuo indefenso —y no su sindicato, respaldado en su fuerza organizativa—, es el que negocia sus demandas y acepta, en ciertos casos, modificaciones del contrato colectivo de trabajo.

    • Porque permite la intervención indebida del gobierno en la vida sindical, pues para emplazar a huelga, incluso para demandar la titularidad de un contrato colectivo de trabajo, será necesario que las autoridades del trabajo certifiquen el padrón de afiliados.

    • Porque legaliza la desintegración de los sindicatos, al proponer la existencia de varios sindicatos en una misma empresa o centro de trabajo.

    • Porque elimina del artículo 39, el párrafo que establece que “la existencia de un contrato se dará mientras subsista la materia de trabajo”, que proporciona estabilidad en el empleo; mientras pretenden establecer el derecho del patrón a despedir a un trabajador a su antojo, lo que significa el hacha sobre el cuello de los trabajadores, la posibilidad del despido y hasta la represión legalizada.

    • Porque pretende que los patrones puedan despedir a un trabajador por correo certificado o por medio de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, y legitima las renuncias en blanco que hoy utilizan los patrones que actúan como delincuentes.

    • Porque deja intactas las prácticas del corporativismo que conllevan abusos, amenazas, presiones y represiones a los trabajadores que piensan de manera diferente a los dirigentes.

    En fin, porque en la práctica, los derechos de asociación laboral y de huelga, ganados con la sangre y las vidas de miles de trabajadores estarán siendo condenado a convertirse en piezas de museo.

    Ante la ofensiva coordinada de panistas, priístas y las cúpulas empresariales, dirigidos por los organismos financieros del imperialismo, los trabajadores mexicanos debemos responder con la Unidad en la Acción.

    La política, en especial la política obrera, es una cuestión de fuerzas, de correlación de fuerzas. Ellos tienen el capital, pero nosotros somos más, SOLAMENTE QUE NUESTRA MAYORÍA NO PESA LO SUFICIENTE SI NO NOS UNIMOS.

    La Coordinación de la Federación Sindical Mundial en México (FSM), ante la posibilidad de que la iniciativa sea aprobada, llama a la clase trabajadora de México de todas las centrales, de todos los sindicatos, independientemente de nuestras diferentes concepciones ideológicas, de nuestras diversas preferencias políticas, de nuestras distintas creencias o la ausencia de ellas, a oponernos a la pretensión de la burguesía de suprimir nuestros derechos laborales fundamentales.

    Llamamos a todas las organizaciones campesinas y populares de México, a la juventud, a los estudiantes, a los académicos, investigadores e intelectuales progresistas, al pueblo de México en general, para que se sume a este esfuerzo de unidad que nos permita enfrentar con éxito los duros embates que el neoliberalismo ejerce contra nuestra clase.

    Hagamos de este 1° de Mayo, unidos en lo esencial, un día de combate por nuestros derechos laborales, por la justicia social.

    Realicemos la más unida de todas las luchas, la más combativa de todas las batallas, salgamos a las calles todos los trabajadores junto al pueblo, llenemos las plazas públicas y gritemos ¡Basta ya!, Basta de políticas antiobreras y antisindicales, caminemos juntos hacia la victoria definitiva.

    ¡VIVA EL 1° DE MAYO!

    ¡VIVA LA UNIDAD DE LA CLASE TRABAJADORA DE MÉXICO!

    ¡VIVA LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL!

    ¡ABAJO LA REFORMA LABORAL!

    ¡VIVA MÉXICO!

    COORDINACIÓN DE LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL EN MÉXICO

    Nueva marcha nacional para el domingo 8 de mayo en el zócalo de la Ciudad de México

    A continuación, el mensaje íntegro que el poeta Javier Sicilia leerá a partir de las 18 horas de este miércoles 13 de abril en Cuernavaca.

    Estamos hasta la madre
    Alto a la guerra
    Por un México justo y en paz

    Dios nos sobrevive, tan sólo él nos sobrevive, con el corazón dolido, rodeado de una gran matanza/ de hombres, de mujeres, de niños/ aguardando que comprendamos el amor y la justicia.

    Jules de Supervielle


    Desde hace 8 días estamos aquí, en este plantón que no es sólo el signo de una herida abierta en la patria, sino también –en su pobreza e inestabilidad– de la indefensión y vulnerabilidad en la que desde hace mucho tiempo vive la ciudadanía azotada por el pudrimiento de sus instituciones y la irracionalidad demoníaca del crimen. Estamos aquí, en estas condiciones, exigiendo perentoriamente a las autoridades que encuentren a los culpables de este crimen que nos arrancó a nuestros hijos: a Juan Francisco Sicilia Ortega, a Luis Antonio Romero Jaime, a Julio César Romero Jaime, a Gabriel Alejo Escalera, y que nos ha estrujado el alma.
    Las omisiones del gobierno de Marco Antonio Adame, de los Presidentes Municipales de Jiutepec, Miguel Ángel Rabadán, de Temixco, Nereo Bandera Zavaleta, de Cuernavaca, Manuel Martínez Garrigós y del Congreso del Estado han sido tremendas –recuerdo sólo una, clara y contundente, por no hablar de los más de mil homicidios que llevan sus gobiernos sin resolver: El toque de queda que el 19 de abril de 2010 decretaron los cárteles en la entidad y frente al cual estas autoridades nos sólo fueron omisas, sino hasta obedientes y cobardes (ellas mismas cerraron temprano las instituciones públicas y dejaron a la ciudadanía a merced del crimen)–. Ese simple hecho, que se agrega a los más de mil crímenes sin resolver, a los de Juan Francisco, Luis Antonio, Julio César y Gabriel, y a los que se han sumado en estos días, me hace a nombre de la dignidad ciudadana, exigirle a Marco Antonio Adame, a Miguel Ángel Rabadán, a Nereo Bandera Zavaleta y a muchos congresistas omisosos y corruptos–cada uno de los partidos políticos conoce a los suyos y debe reclamárselos–, que renuncien inmediatamente a sus cargos de gobierno. Sabemos, por desgracia, que aún no existe la figura jurídica de la revocación del mandato –esperamos que pronto se apruebe y pueda ejercerse––. Pero existe la vergüenza y la dignidad. Cuando al llegar a sus cargos, ustedes juraron ante la patria, es decir, ante nosotros, los ciudadanos, que harían cumplir la Constitución o que el pueblo se los demandara, nosotros confiamos en ustedes. Ahora que han demostrado que han sido incapaces de cumplirla, el pueblo reunido aquí en el centro de los poderes de Morelos, les demanda sus renuncias. Si no lo hacen, llevaran la vergüenza en su frente y el desdén de los ciudadanos de este Estado. 
    No dudo, sin embargo y a pesar del oprobio en que nuestras autoridades nos han sumido, que hay buenos policías y buenos soldados investigando y arriesgando sus vidas para dar con el paradero de los asesinos de Juan Francisco, de Luis, de Julio y de Gabo. Pero en estos días no han dejado de multiplicarse los asesinatos de muchachos, de civiles, de migrantes, de mujeres, y sobre nuestras espaldas pesan cerca de 40,000 muertos con los que tenemos la deuda de poner en claro sus nombres, sus apellidos, sus historias para reivindicarlos moralmente e indemnizar a sus familias que, además de sufrir el desprecio y la criminalización de las autoridades, son pobres –nosotros, los ciudadanos de Morelos, al levantar el plantón y exigir la renuncia de nuestros malos gobernantes, hemos dejado en el suelo de la plaza de gobierno y como un símbolo del dolor y de la memoria las placas con los nombres de Juan Francisco Sicilia Ortega, de Luis Antonio Romero Jaime, de Julio Romero Jaime, de Gabriel Alejo Escalera, de María del Socorro Estrada Hernández, de Álvaro Jaime Avelar y de Jesús Chávez Vázquez. A esas placas iremos agregando las placas de las víctimas que se vayan reconociendo y de las que continúen apareciendo a causa de la inoperancia de nuestras instituciones. Hacemos un llamado a toda la nación para que en cada plaza de cada pueblo, de cada municipio, de cada Estado se haga lo mismo con los asesinados que allí vivían. En cada plaza del país debe haber una memoria de nuestros muertos en esta guerra imbécil, una memoria de nuestro Holocausto.
    Frente a estas omisiones, frente a la violencia de todo tipo que se ha apoderado del país, frente a esta guerra mal planteada, mal hecha y mal dirigida, que lo único que ha logrado, además de sumirnos en el horror y el crimen, es poner al descubierto el pudrimiento que está en el corazón de nuestras instituciones, frente a toda esta locura que tiene desgarrado el tejido y el suelo de nuestro país, uno se pregunta: ¿Dónde están los gobiernos y sus poderes, dónde está la clase empresarial de la nación, dónde la Iglesia católica y la otras Iglesias que dicen custodiar nuestra vida espiritual, dónde está la dignidad sindical que dice guardar la nobleza de los trabajadores y dónde los partidos políticos que dicen tener un programa para la nación? ¿Dónde los ciudadanos que abandonándonos al cuidado del pudrimiento de las instituciones no hemos tomado en cuenta la lección zapatista de organizar en asambleas reconstituyentes nuestros barrios, nuestros pueblos, nuestras colonias para crear gobernabilidad?
    Todos y cada uno de ustedes y de nosotros tenemos graves omisiones y complicidades criminales maquilladas de legalidad que nos han sumido en el caos y, como le dijo el poeta Mandelstam a Stalin, nos hacen ya no sentir el suelo bajo nuestros pies.
    Hasta ahora, sumidos en sus intereses, empantanados en sus pequeñas y mezquinas ambiciones ideológicas, mediáticas y electoreras, empeñados en idioteces, lejos de detener esta violencia demencial están despojando a nuestros jóvenes de la esperanza y de sus sueños, y les están mutilando su creatividad, su libertad y su paz.
    Los partidos políticos tienen gravísimas omisiones frente al crimen organizado. Esas omisiones han sido la moneda de cambio para acomodarse aquí y allá, erosionando las instituciones e hiriendo gravemente a la nación.
    Los gobiernos, me refiero al ejecutivo y legislativo de la Federación, de los estados y de los municipios, han mantenido impune a una buena parte de la mal llamada clase política porque no han sido capaces de independizar al poder judicial de la política y con ello han protegido intereses y complicidades criminales. Cuando Colombia logró sacar del control político al poder judicial, logró encarcelar al 40% de los miembros del Congreso que estaban vinculados con el crimen. Son omisos también porque en nombre de una guerra absurda están destinando presupuestos multimillonarios para alimentar la violencia y, al quitárselos a la educación, al empleo, a la cultura y al campo, están destruyendo el suelo en el que la sobrevivencia y la vida pública tienen su casa.
    El esfuerzo que podamos hacer los ciudadanos y algunos gobernantes honestos y comprometidos resulta inútil, estéril, sin jueces, magistrados y ministros que impartan justicia. Hoy son más los incentivos para operar en la ilegalidad que dentro de ella. Demandas y denuncias que se quedan archivadas por años, litigios y procesos a modo, amparos otorgados al vapor, sentencias recurridas y reducidas que demeritan ante los agraviados la sensación de haber recibido justicia e invitan a hacerse justicia por propia mano. Mucha de la sensación que hoy tenemos de vivir en la ilegalidad se debe a un poder judicial ineficaz, corrupto y dependiente de las mismas corrupciones políticas.
    Los empresarios han sido omisos al cuidar sus intereses particulares por encima de los de la gente que hace posible la vida de los pueblos. Su egoísmo y su vida timorata les ha impedido denunciar a quienes de entre ustedes –que administran la banca y tienen algún tipo de empresas–, lavan dinero; les ha permitido administrar el desempleo para explotar el trabajo honrado, pero mal pagado, y maximizar sus ganancias; les ha permitido destruir formas de comercio nacidas de la vida de la ciudadanía con el fin de expandir sus mercancías y sus industrias, y destruir las formas de vida autóctonas. Han sido omisos –y aquí me refiero a los monopolios mediáticos– al no permitir la democratización de los medios, al manipular a la ciudadanía a través de ellos para conservar sus intereses, expandir sus capitales y negociar con los partidos. No es posible que en esta nación tengamos al empresario más rico del mundo y a 50 millones de hombres, mujeres, niños y niñas, despojados y sumidos en la miseria. Hoy somos testigos de una guerra entre los gigantes de la telecomunicación, una guerra tan imbécil y absurda como la que vivimos entre el crimen y el gobierno, y ya no sabemos bien si su disputa es por los mercados, por el espectro o por saber quien logra expoliar más a los mexicanos.
    El Informe del Banco Mundial sobre Desarrollo que en estos días comenzará a circular dice, como lo señaló Jorge Montaño, integrante consultivo de ese informe, que “el empleo, la justicia y la seguridad ciudadana son fundamentales para romper los círculos de la violencia criminal y política (…) Los movimientos de violencia son mayores cuando elevados niveles de tensión se combinan con faltas de legitimidad o capacidad deficiente de las instituciones nacionales. México “se encuentra ante una oleada sin precedentes de violencia (…) El tráfico de drogas, la trata de personas, el blanqueo de dinero, la explotación (…) de los recursos naturales, la falsificación y las violaciones a los derechos humanos, son actividades lucrativas que facilitan la penetración de la delincuencia organizada en las vulnerables estructuras sociopolíticas, judiciales y de seguridad” de países como el nuestro.
    Los sindicatos han sido omisos porque se construyeron no para la defensa de los trabajadores, sino para el clientelismo político. Han visto al Estado y lo siguen viendo como una ubre de la que pueden extraer ganancias corruptas. El caso más claro es el del sindicato de la educación que se ha convertido en un mercader de votos con el que anticipadamente los partidos y los gobiernos comprometen sus agendas y la dignidad del país.
    Las Iglesias también han sido omisas. La mía, la católica, a la que me refiero por ser la mía y la mayoritaria en este país, ha sido omisa porque al reducir la vida del espíritu y la marea del amor de Cristo a una pobre moral sexual y al cuidado de la imagen ya muy deteriorada de su institución, ha descuidado el amor y el servicio a los pobres, y, semejante a la clase sindical y empresarial de nuestro país, ha buscado el poder, el clientelismo político y la riqueza humillando la Palabra. Ha sido omisa porque preocupada por la vida que está en el vientre de las madres –y que hay que defender–, ha descuidado las de los que ya están aquí. Estamos ante el mal y la Iglesia debe decir con San Agustín: “Buscaba de donde viene el mal y no salía de él”. Si ustedes hablan alto y con claridad, si se niegan a las componendas y a los privilegios, que ocultan el crimen; si son fieles a su Señor y están dispuestos como él a dar la vida, podemos hacer que el número de las víctimas disminuya más rápidamente.
    Todos y cada uno de ustedes ha puesto como el valor supremo de la vida a la economía en su sentido más pervertido: el del consumo y el del dinero. En su nombre, han destruido todos los ámbitos de convivencia y con ello han destruido nuestro suelo y nuestras relaciones de soporte mutuo hasta sumirnos en el horror de la violencia, la miseria y el miedo. Cada uno de nosotros hemos también sucumbido a ello y conocemos nuestras traiciones. Por ello les decimos y nos decimos que toda esta violencia debe de terminar o al país se lo va cargar la chingada.
    En 1994, cuando los indios de este país se levantaron en la frontera sur, en Chiapas, con su “Ya basta”, pusieron ante los ojos de la patria la inmensa cantidad de excluidos que las ambiciones, los intereses de ustedes y su luchas cerriles habían ignorado y humillado. Con ello, nos pusieron también ante los ojos la desgarradura que el tejido de la nación venía sufriendo desde décadas atrás. A pesar de los legítimos reclamos del zapatismo, a pesar de sus propuestas para rehacer un México en el que todos quepamos, ustedes los han ignorado, los han intentado desprestigiar y los han reducido a un cerco militar y mediático. Diecisiete años después, su sordera, y la continuación de sus mezquindades y ambiciones, han provocado que en la frontera norte, en Ciudad Juárez, se haya instalado la violencia, la impunidad y el miedo. Entre esa frontera: la del norte, la de la impotencia, la del pudrimiento de las instituciones y la del imperio de la impunidad y el crimen, y la otra, la del sur, donde resiste, como puede, un puñado de dignidad moral, las familias de este país están quebradas, pero no vencidas; están profundamente dolidas, pero no aterrorizadas, sino indignadas; llenas de esa fuerza moral que los indios y los excluidos de esta nación han sabido comunicarnos.
    Con esa dignidad, y acompañados de Julián Le Baron, de Olga Reyes, de padres de la guardería ABC, de las madres de los asesinados en Salvarcar, de los deudos de los muertos de Pasta de Conchos y de tantos y tantos padres y madres que han visto asesinar a sus hijos, de Emilio Álvarez Icaza, del padre Miguel Concha, de Miguel Ángel Granados Chapa y de Alberto Athié, convocamos a una nueva marcha nacional para el domingo 8 de mayo en el zócalo de la Ciudad de México. Nosotros, la ciudadanía de Morelos, saldremos caminando de la Paloma de la Paz el 5 de mayo para pernoctar el 7 en la Espiga, escultura de Rufino Tamayo, que se encuentra en el Centro Cultural de la UNAM y salir el día 8 a las 7 de la mañana rumbo al sitio donde se asientan los poderes de la República. Invitamos a todos los ciudadano de otros Estados de la República a que hagan lo mismo y juntos lleguemos al zócalo de la Ciudad de México.
    Vamos a caminar en silencio, después de estos días de recogimiento y meditación, para detener la violencia; para decirles que aún estamos a tiempo de rehacer nuestro suelo y nuestro tejido social –uno de los dones más bellos que tenemos– y de refundar la nación.
    Vamos a ir al zócalo de la Ciudad de México para exigirles al Presidente de la República, al Congreso de la Unión, a los partidos políticos, a sus líderes, a los empresarios, a los líderes sindicales, a las Iglesias y a sus jerarquías, que asuman su responsabilidad para que los millones de mexicanos que aman este suelo llamado México no vean cancelado absolutamente su porvenir.
    Vamos a convocarlos allí para que con nosotros y ante nosotros se comprometan a firmar un pacto nacional auténtico, genuino, sin simulaciones y escenografías institucionales –esas instituciones que ya son meros vestigios de lo que fue una nación–; vamos a convocarlos para que firmen un pacto en el centro de la ciudad más dolida de entre las dolidas, en el centro de la ciudad que más muertos ha puesto en los últimos años: en el centro de Ciudad Juárez. Ahí, en la herida abierta de la frontera norte, vamos a convocarlos para que ustedes, que han malversado nuestro dinero, han decidido sin consultarnos en nuestro nombre, han defraudado nuestra confianza y han puesto al país en estado de emergencia nacional, firmen un pacto que les permita recuperar la representación de la nación que casi han perdido y hagan valer los cargos que ostentan antes de que sea demasiado tarde.
    Pero vamos también allí a decirnos a nosotros mismos, frente a sus omisiones y complicidades, que también nosotros, desde abajo, podemos, si nos organizamos, tener asambleas constituyentes y reconstituyentes en cada colonia, en cada barrio, en cada comunidad, para crear gobernabilidad y seguridad locales y confiables.
    Vamos a ir caminando en silencio –el lugar en donde nace la palabra verdadera y se recoge para se comprender sus significados profundos–; vamos a caminar así para evitar que los gritos nos confundan y la indignación, que lleva a veces al insulto, nos haga perder el amor. Este silencio, en el que nos recogemos, marca un tiempo necesario para que surja la palabra y las palabras claras y precisas que necesitamos.
    Iremos presididos por el máximo emblema de nuestra casa: la bandera de México. La llevaremos hasta allí donde se asientan los poderes de la República; allí en donde los antiguos miraron por vez primera el lago, el águila y la serpiente en el nopal.
    Vamos a ir allí para exigirles que asuman la esperanza de todos con propuestas concretas y plausibles –algunas de las cuales llevaremos–; vamos a ir allí para obligarlos, porque ustedes han olvidado que la soberanía, como lo señala el artículo 39 de nuestra Constitución, radica en los ciudadanos– a que pacten con nosotros y de cara a nosotros; para obligarlos a realizar un esfuerzo profundo y sistemático que detenga esta violencia que nos está destrozando el alma y el cuerpo, y despojándonos del derecho que tenemos a vivir en paz en un México en el que todos quepamos con nuestros seres queridos que son todos los seres queridos de cada uno de los que habitamos este país.
    Porque vivimos un tiempo límite vamos a ir también allí a preguntarles ¿Cómo pretenden ir a las elecciones si no son capaces de ponerse de acuerdo entre ustedes para defender la vida de los hijos y las hijas de nuestro amado México?
    Además opino que hay que devolverle la dignidad a esta nación y hacer que este dolor sirva para rehacer el amor y la justicia que perdimos.